
sigue adelante a pesar de los riesgos
El método más reciente que favorecen ciertos promotores muy conocidos del control demográfico mundial es un procedimiento para esterilizar mujeres que quema las trompas de Falopio y la parte superior del útero con ácido. El procedimiento se llama esterilización con Quinacrina.
A los proponentes de este tipo de esterilización no parece preocuparles sus posibles consecuencias adversas a la salud femenina prefiriendo enfocar sus investigaciones en las "ventajas prácticas" del procedimiento (dosis, método de introducción y duración), acelerando mientras tanto sus esfuerzos por esterilizar en el mundo en desarrollo a tantas mujeres como les sea posible. A menos que haya personas responsables en EE.UU. y en otros países que comiencen a tomar un papel más activo con respecto a este fármaco, seguramente un número aún más grande de mujeres sufrirá daños.
Aunque la esterilización química es una idea con raíces muy antiguas, la primera investigación moderna se llevó a cabo en Alemania en los años 20, donde ciertos científicos comenzaron a investigar el uso del dióxido de carbono como un método de esterilización. Este método, aunque más rápido y fácil que los procedimientos quirúrgicos, también mató a muchas pacientes. En aquel entonces, como ahora, el deseo de los promotores de la esterilización era encontrar un medio rápido, barato y ampliamente disponible para eliminar la fertilidad femenina.
La investigación fue abandonada en los años después de la guerra, pero la reasumió en los años 70 el Dr. Jaime Zipper, inventor del dispositivo intrauterino de cobre (DIU o IUD). El Dr. Zipper desarrolló un procedimiento para inundar el útero con Quinacrina. Sus experimentos no tuvieron éxito porque el fármaco a menudo goteaba del útero a la cavidad del cuerpo y ocasionalmente penetraba en el sistema sanguíneo causando por lo menos tres muertes. Zipper ensayó entonces con unas bolitas duras (tabletas) del fármaco que podían ser colocadas con más exactitud en los tejidos de las trompas de Falopio a unos pocos milímetros del sitio donde harían el mayor daño. Esta, con ciertos ajustes, ha sido la técnica desde entonces.
Una vez que las tabletas de Quinacrina han sido colocadas cerca de las trompas de Falopio y se comienzan a disolver, los tejidos de las trompas comienzan a sufrir severos daños químicos. En un estudio realizado en 1995 en la India, los investigadores examinaron el útero y los trompas de Falopio de las mujeres y describieron el grado de los daños que encontraron. El resultado fue una clasificación de cuatro grados que comprenden desde ningún daño (grado 0) hasta la completa oclusión tubárica (grado III). Las descripciones de los daños se parecen al diagnóstico de una grave enfermedad, y hace que todo esto sea peor porque los daños fueron infligidos intencionalmente:
Dentro del propio movimiento en pro del control demográfico existe un continuo debate sobre este método de esterilización. Marge Berer en un artículo publicado en Reproductive Health Matters cuestiona "si vale la pena en absoluto continuarlo". Y añade: "La finalidad de la Quinacrina es lograr la esterilización. No hay medios baratos o que no sean invasores para saber si ha funcionado, solamente un próximo embarazo indicaría que ha fallado. Pero un embarazo ectópico puede ser mortal y es una de las causas principales de mortalidad materna; por lo tanto cualquier riesgo de embarazo ectópico es importante. Dicho riesgo puede ser mayor si... el método ocluye las trompas parcialmente, pero no lo suficiente para impedir la fertilización".
Abundan otros problemas. Los estudios han encontrado que algunas mujeres sangran profusamente. Además, existe la preocupación de que la Quinacrina sea un carcinógeno. Un estudio de más de 800 mujeres en Chile que se sometieron a la esterilización con Quinacrina entre 1977 y 1989, reveló una elevada incidencia de cáncer entre mujeres de más de 40 años que aceptaron la esterilización con Quinacrina. Las mujeres esterilizadas con Quinacrina entre las edades de 40 a 44 tuvieron una tasa de cáncer que era casi el doble de lo que se esperaba, y las mujeres esterilizadas entre las edades de 45 a 49 tuvieron más del doble de la tasa que se esperaba. Un segundo estudio en Chile produjo también evidencia de un aumento en la incidencia del cáncer cervical.
Si se sospecha que la Quinacrina no sólo es un carcinógeno sino que además no es segura, ¿por qué se promueve tanto? Los que apoyan la Quinacrina dan como la razón principal la existencia de una "gran y urgente necesidad" entre las mujeres de los países en desarrollo de un método seguro de impedir los embarazos.

* imagen de cómo se inserta la quinacrina en las trompas de falopio.
Para los nazis era un método , rápido y eficaz para aplicar a las mujeres judías en los campos de concentración.....
En EEUU, y los países sudamericanos se utiliza de manera habitual...
Otro de los efectos de la quinacrina es que si no se colocan bien, puedes llegar a tener embarazos eptópicos y todos sabemos que pueden llegar a causar la muerte de la madre si no se atajan a tiempo...