miércoles, 25 de mayo de 2011

LA MUERTE ESTÁ EN EL INTESTINO







Ésta es una frase célebre de Paracelso.

Yo sigo con mi empeño en que conozcais ésta terapia....esta vez desde el punto de vista de la Dra. Kousmine.













La hidroterapia de colon, resurgió a principios del siglo XX de la mano de la doctora Catherine Kousmine, que basó su trabajo en la importancia de la nutrición y los hábitos alimenticios en el desarrollo de ciertas enfermedades, como el cáncer.
Las primeras preguntas que se hizo la Dra. Kousmine antes de diseñar su eficaz método fueron:

• ¿Y si nuestras enfermedades se produjeran por nuestros errores alimentarios?

• ¿Y si el enfermo debe ser una parte activa del tratamiento?

• ¿Y si se pudiera recuperar la salud a base de conseguir un reequilibrio de las funciones de asimilación, eliminación y defensa por parte de nuestro organismo?.


El colon cuenta con un número de bacterias hasta “diez veces superior al total de células con las que cuenta el organismo, es un elemento esencial en la defensa del sistema inmune y participa en la regulación del equilibrio ácido base del organismo. Una mala alimentación, el consumo excesivo de fármacos y el estrés modifican el pH del estómago y del intestino, provocando la aparición de acidosis. A su vez, el exceso de acidez favorece la producción de radicales libres y, en consecuencia, el envejecimiento celular prematuro”.

Por otra parte, el aumento en la fermentación y la putrefacción parece influir en la aparición de diversos trastornos que van desde el estreñimiento y la colitis hasta la obesidad y ciertos problemas oculares.

La Doctora Kousmine ha puesto a disposición de médicos y enfermos una larga experiencia para prevenir y tratar enfermedades degenerativas. Consciente del desinterés de sus colegas, afirmó: «el cambio de mentalidad pasará por los enfermos, no por los médicos». La esencia de su mensaje es que cada uno de nosotros es el directo responsable de su salud. Su concepto hipocrático de «SOMOS LO QUE COMEMOS» Y «NO HAY ENFERMEDADES DEGENERATIVAS SIN INTOXICACIÓN CRÓNICA DEL INTESTINO» dió forma a su método, basado en 4 pilares:

Alimentación sana
Limpieza intestinal
Alcalinización de la orina
Suplementación con vitaminas y minerales


El resultado de poner en práctica este método es que a los pocos meses aumenta el potencial de salud y bienestar del paciente.


Alcalinización de pH urinario.

La dieta occidental es adificante. La Dra. Kousmine consideraba que el pH de la orina (es decir, el grado de acidez), debería la acidez aconsejaba la toma de unas sales básicas.

Esta es una práctica fundamental del método Kousmine. Según dicha Dra., la mayor parte de los pacientes que consultan por enfermedades degenerativas presentan trastornos intestinales crónicos, como estreñimiento, diarrea, colon irritable, flatulencia, malas digestiones, mal aliento, etc.

El enema no es una práctica bien aceptada por el paciente, porque a menudo no acierta a comprender qué relación existe entre su intestino y su dolencia. «Doctor, yo venía por una sinusitis crónica...». Es cierto que a priori cuesta más entender una terapia causal que un tratamiento que se limita a tapar el síntoma. De esta forma, tomar una pastilla para calmar el dolor le resultará más comprensible que hacer una dieta para curar una infección. Además, los efectos son más lentos. Pero ahí juega un papel importante el convencimiento del médico y su capacidad de hacérselo entender al enfermo.


ALIMENTACIÓN E INTESTINO







Alimentos enemigos del intestino

El azúcar blanco
Favorece la proliferación bacteriana a nivel intestinal. En particular, la flora colibacilar. Facilita la producción de ácido oxálico, causante, al igual que el ácido úrico, de reumatismo.
El Alcohol
Sería responsable de ciertos canceres de colon y de recto, según estudios recientes llevados a cabo en Noruega.
La carne
Está desprovista de fibras celulósicas. Si se mastica poco, se digiere mal y es causante de procesos de putrefacción intestinal. Se ha observado un aumento en la frecuencia de canceres de colon en los principales países consumidores de carne.
Las grasas saturadas
Se trata de grasas de origen animal, aceites comerciales, margarinas, etcétera.
Las grasas saturadas estimulan anormalmente la producción de ácidos biliares. Por otra parte, su consumo en exceso modifica la flora intestinal y aumenta su concentración en bacterias, que tienden a favorecer la conservación de sale biliares en sustancias cancerígenas. Las grasas vegetales sólidas, extrañas a la naturaleza, aumentan las necesidades de vitamina F, originando una alteración de los procesos inmunitarios.
El gluten
“El gluten está equilibrado por la vitamina E, contenida en el grano de trigo crudo y en los de cebada, centeno, avena, trigo sarraceno: cuando el grano de cereal se muele y se cuece, se produce la destrucción de dicha vitamina. El gluten forma entonces una sustancia pastosa que se adhiere a la pared intestinal. Ello enlentece el paso de los alimentos, favorece la putrefacción intestinal e impide la absorción de las vitaminas del grupo B” (Doctor Soleil).
Las harinas refinadas
Favorecen el endurecimiento de las heces, sobre todo si la alimentación es pobre en fruta y hortalizas.
La nata y la mantequilla
Hacen más porosa la pared intestinal y más permeable las bacterias que se encuentran en el intestino.


Alimentos que favorecen la producción de gases intestinales

Alimentos bien tolerados

Carne, aves, pescado
Lechuga, pepino, brócoli, aguacate coliflor, tomate, espárragos, aceitunas calabacín
Melón, uvas fresas, frambuesas, bayas
Arroz, cereales tostados o inflados
Nueces, avellanas
Huevos, chocolate, sorbetes de frutas
Agua


Alimentos medianamente flatulentos

Pastelería
Pastas
Berenjenas
Limón
Manzanas
Pan


Alimentos muy flatulentos

Cebollas
Judías secas
Apio
Zanahoria
Uvas pasas
Plátanos
Albaricoques
Jugo de ciruelas
Germen de trigo
Coles de Bruselas
Alcachofas


La producción de gas metano (CH4) en el colon continua siendo un misterio. Se produce exclusivamente en el colon durante el metabolismo bacteriano anaerobio y se difunde a la Sandra. Solo la mitad de la población produce metano. Este gas se origina durante la noche y la alimentación no es un factor que influya en su producción.


Alimentos favorables para el intestino


Grasas no saturadas
Solamente las contenidas en aceites vegetales vírgenes prensados en frio.
Ricas en vitamina F, fortalecen la impermeabilidad de la pared intestinal.


Fibras vegetales ricas en celulosa
La celulosa tiene una función de lastre para el bolo alimentario que atraviesa el intestino. Es una materia sólida que no es asimilada por el organismo, pero que estimula el intestino permitiendo su movilidad y buen funcionamiento.