Ésta semana he escuchado una noticia en el Telediario de un canal privado relacionada con un brote de rubeola en un colegio. En la noticia hacían mención a que se creía que el brote comenzó a raiz de que unos niños del colegio no se encontraban inmunizados contra ésta enfermedad, o sea que no estaban vacunados. Creo que estaban ingresados en el hospital... ahora no recuerdo bien 36 o 26 niños . Automáticamente mi pregunta fué . Si los niños estaban vacunados contra la rubeola ¿Qué hacían en el hospital ingresados? en teoría sólo deberían haberla padecido los niños sin vacunar ¿no?
¿Sabías que....?
* EL Ministerio de Sanidad y Política Social informa en su página web que el calendario de vacuanción en España no es obligatorio, sino recomendado. El último calendario aprobado por el Consejo Interterritorial del SNS, y en el que tal como figura en el mismo, es el recomendado.
* Que las autoridades sanitarias deberían informar contrastada y ampliamente a toda persona susceptible de ser vacunada de los pros y los contras, en base al derecho de los usuarios a la información y por tanto a un consentimiento informado como pacientes antes de recibir cualquier tratamiento.
* Debería existir una correcta farmacovigilancia de las vacunas, incluyendo la participación de las organizaciones de usuarios y afectados, para poder detectar los efectos desfavorables de las mismas.
* Deberían reconocerse jurídica y administrativamente sus efectos adversos tanto principales como secundarios, y que los afectados por los mismos, aunque la reparación no sea posible, sean debidamente indemnizados.
En caso de ser necesarias,lo ideal sería administrar separadamente las vacunas y se vigilar atentamente sus efectos para poder detectar posibles reacciones y evaluar mejor la calidad, eficacia y peligrosidad o inocuidad de cada preparado.
¿Por qué ?
El sistema inmunitario de un bebé/niño no está del todo desarrollado hasta aprox. los 3 de edad. (he leído otras opiniones que dicen que hasta los 7 años)
El estar vacunado no te exime de tener la enfermedad, sólo que sus síntomas sean más leves.

La vacunoprofilaxis ha alcanzado unas dimensiones exageradas que no responden a la situación epidemiológica real del momento. Cabe suponer pues que hay otros factores que la sostienen, tales como la inercia burocrática de los programas de vacunación y la presión interesada que importantes sectores económicos ejercen sobre la Administración.
La disminución de las enfermedades infecciosas obedece principalmente a las mejoras obtenidas en nutrición e infraestructuras higiénicas. Resulta fácilmente constatable que la vacunoprofilaxis por sí sola es incapaz de hacer retroceder las enfermedades infecciosas en poblaciones desnutridas o que carecen de las mínimas condiciones higiénicas.
La vasta mayoría del tiempo, las enfermedades infecciosas de la niñez son benignas y auto-limitadas. Usualmente imparten una inmunidad de por vida, mientras que la inmunidad inducida por la vacuna es solamente temporal. De hecho, la naturaleza temporal de la inmunidad por vacuna puede crear una situación más peligrosa en el futuro de un niño.Por ejemplo, la nueva vacuna de viruela tiene una efectividad estimada de los 6 a los 10 años. Si es eficaz, pospondrá la vulnerabilidad del niño hasta que es adulto, mientras que la muerte por esa enfermedad, que es aun raro, es de 20 veces más que en la niñez.
Las enfermedades muy infecciosas no solo son raramente peligrosas, sino que pueden jugar un papel realmente vital desarrollando un sistema inmunológico fuerte y saludable
Mi niño no tuvo ninguna reacción a las vacunas, así es que no hay nada de que preocuparse…”
o si?
Los efectos adversos a largo plazo, documentados de las vacunas incluyen desórdenes crónicos inmunológicos y neurológicos, como autismo, hiperactividad, desórdenes deficitarios de atención, dislexia, alergias, cáncer, y muchas otras condiciones, muchas de los cuales apenas existían antes de los programas de vacunación de masa.
Los ingredientes de la vacuna incluyen tóxicos conocidos, y carcinógenos como el Thimersol (un derivado del mercurio), fosfato de aluminio, formaldehída (para lo cual el Centro de Información de Venenos en Australia asegura que no hay ninguna cantidad segura aceptable que pueda inyectarse en un cuerpo humano viviente), y phenoxyethanol (normalmente conocido como anticongelante).
Algunos de estos ingredientes son tóxicos gastrointestinales, tóxicos para el hígado, tóxicos para el sistema respiratorio, neurotóxicos, tóxicos cardiovasculares y tóxicos de la sangre, tóxicos reproductivos y tóxicos de desarrollo, solo para nombrar unos cuantos peligros conocidos. Los sistemas de clasificación de químicos tasan muchos ingredientes de la vacuna entre las substancias más arriesgadas, y están fuertemente reguladas.
Incluso se conoce que incluso dosis microscópicas de algunos de estos ingredientes pueden causar serias lesiones. Además, algunos medios usados en la producción de vacunas contienen células diploide humanas, células originadas de tejido fetal de abortos humanos, un hecho que podría afectar la opción vacunación de muchas personas si sólo supieran que éste es el caso.
"Los efectos a largo plazo de vacunaciones han sido ignorados, a pesar de compeler las correlaciones con muchas condiciones crónicas serias. Los médicos no pueden explicar el alza dramática en muchas de estas enfermedades".
Las "vacunas son la única opción disponible para prevención de enfermedades..."
¿...o no lo son?
La mayoría de los padres se sienten obligados a tomar algunas acciones de prevención de enfermedades para sus niños. Mientras que no hay un 100% de garantía en ninguna parte, hay alternativas viables.
Históricamente, la homeopatía ha demostrado muchas veces que es más eficaz que la medicina alopática en el tratamiento y prevención de enfermedades con riesgo de efectos secundarios dañinos.
En un brote de cólera en los Estados Unidos en 1849, la medicina alopática vio una tasa de un 48-60% de muertes, mientras los hospitales homeópatas tenían una tasa de mortalidad documentada, de sólo 3%. Las estadísticas aproximadamente similares todavía se sostienen para el cólera hoy. Los recientes estudios epidemiológicos muestran que los remedios homeópatas para prevenir enfermedades son tan efectivos o superiores que las vacunaciones.
Hay informes en los cuales poblaciones que fueron tratados homeopáticamente después de una exposición, tuvieron una tasa de éxito en la cual ninguna de las personas tratadas cogió la enfermedad.
Hay equipos (kits) homeopáticos disponibles para prevención de enfermedades. Los remedios homeopáticos pueden ser administrados solamente durante los tiempos de riesgo aumentado (brotes, viajes, etc.), y ha demostrado que son muy eficaces en tales casos. Y puesto que estos remedios no tienen ningún componente tóxico, s no tienen efectos secundarios. Además, la homeopatía ha sido eficaz invirtiendo algunas invalideces causadas por reacciones a la vacuna, sin mencionar muchas otras condiciones crónicas con que la medicina del alopática ha tenido el poco éxito.
durante décadas han estado disponibles alternativas seguras y eficaces documentadas. (Sin embargo, han sido sistemáticamente atacadas y suprimidas por el establecimiento médico.)"
FUENTE: WWW.VACUNACIONLIBRE.COM Y INFORME: DISIPANDO LOS MITOS DE LA VACUNACIÓN DE ALAN PHILIPS.