
La terapia del sonido aplicada con los cuencos tibetanos tiene, según la Musicoterapia, un efecto curativo muy potente además de ser de una gran belleza.
¿Qué es la terapia con cuencos tibetanos?
Es un masaje sonoro realizado con estos instrumentos metálicos (cuencos tibetanos)
Se utilizan golpeándolos o frotándolos con una baqueta y producen un sonido cargado de armónicos de naturaleza sanadora.
El paciente se estira en una camilla, cierra los ojos, y exclusivamente se concentra en el sonido que produce el terapeuta al tocar los cuencos tibetanos.
Los cuencos tibetanos están compuestos por una aleación de siete metales: plata, oro, mercurio, estaño, plomo, cobre y hierro y forjados de forma artesanal.
¿En qué se basa la terapia del sonido con cuencos tibetanos?
¿Qué es la terapia con cuencos tibetanos?
Es un masaje sonoro realizado con estos instrumentos metálicos (cuencos tibetanos)
Se utilizan golpeándolos o frotándolos con una baqueta y producen un sonido cargado de armónicos de naturaleza sanadora.
El paciente se estira en una camilla, cierra los ojos, y exclusivamente se concentra en el sonido que produce el terapeuta al tocar los cuencos tibetanos.
Los cuencos tibetanos están compuestos por una aleación de siete metales: plata, oro, mercurio, estaño, plomo, cobre y hierro y forjados de forma artesanal.
¿En qué se basa la terapia del sonido con cuencos tibetanos?
Toda terapia basada en el sonido, se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable.
El principio de resonancia designa la capacidad que tiene la vibración de llegar más allá, a través de las ondas vibratorias y provocar una vibración similar en otro cuerpo. Es decir es la capacidad que tiene una frecuencia de modificar a otra frecuencia.
Una historia misteriosa..........
si le preguntas a un viajante del Himalaya si ha escuchado alguna vez cuencos tibetanos cantores en un monasterio, o si preguntas a un tibetano si los cuencos que conocemos como cuencos tibetanos cantores son, o han sido en algún momento utilizados como cuencos cantores la respuesta será siempre negativa. Existen cuencos de metal redondos en fotografías de interiores de templos, y son exactamente iguales a nuestros cuencos cantores; pero estos cuencos se usan como platos para sacrificios. Muchos viajantes regresaron del Nepal con un número abundante de cuencos color dorado que se utilizan para comer. Pero si sólo se trata de platos para ofrendas y de cuencos para comer ¿por qué ese sonido? ¿Y quién los fabricó así? Hay varias versiones sobre quién hizo los cuencos tibetanos cantores, pero todas apuntan a la tradición shamanística.
En primer lugar, hubo una casta de herreros viajantes que también los sitúa en esta tradición. ¿Fabricaron los herreros del metal estos cuencos por propia iniciativa, o se les encargó fabricarlos? ¿Fueron monjes los clientes que poseían el conocimiento requerido para de terminar la proporción de metales diferentes para conseguir el resultado deseado? Las aleaciones del metal debieron ser llevadas a cabo utilizando un proceso muy especial que las técnicas modernas son aún incapaces de reproducir... Hay también una teoría que dice que fueron los mismos monjes los que trabajaron el metal y fabricaron los cuencos.
Otra explicación es que muchos cuencos tibetanos cantores eran platos para sacrificios u ofrendas, y eran muy comunes en los monasterios tibetanos. El hecho de que tengan un sonido especial se debe a que una ofrenda hecha en un plato para sacrificios debe ser armónica en todos los sentidos. Por ello, los platos deben tener un sonido puro aunque nunca se golpeen con fuerza. Esto no significa que los cuencos no fueran utilizados como recipientes para comer también. Es posible que las aleaciones de los cuencos suplieran potencias homeopáticas de minerales esenciales de una dieta. Por ejemplo, una mujer que acabara de tener un hijo comería en uno de estos cuencos durante un mes entero.
Pero, si los cuencos estaban hechos realmente por herreros del metal o shamanes nómadas, y si se utilizaban en monasterios a puertas cerradas, entonces hay buenas razones para que todos guarden silencio sobre su uso shamanístico y de cantos y para responder a las preguntas con un "no lo sé" o restarles importancia calificándolos de "cuencos para comer".
Fuente: www.cuencostibetanos.com